Ecumenismo, para que todos sean uno
Así habló Jesús, y dijo mirando al cielo: «Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo. Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad. No ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que creerán en mí por medio de su palabra, para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí. Jn 17, 1. 18-23 ¿Por qué existen diferentes denominaciones de iglesias cristianas? Deberíamos ser una sola ¿no es así? Jesús envió a sus discípulos a anunciar su Evangelio, a todos. Es entonces algo muy concreto y se podría decir que, de algun...